jueves, 23 de diciembre de 2010

El tema "Ella" de Bebe una de las inspiraciones del proyecto "Arte para todos" de Sevilla.

Integrar el arte en el paisaje urbano para disfrute de todos los ciudadanos. Eso podría ser Arte para todos, un proyecto internacional que desde septiembre muda la piel de cemento del Polígono de San Pablo para llenar sus calles de creatividad, color y alegría. Más de 30 artistas de 20 países diferentes participaron con sus obras en este evento internacional, bien realizando murales de gran formato en paredes deterioradas o exponiendo de forma permanente sus esculturas en las calles de este barrio sevillano.

La delegada de Presidencia y Cultura del Ayuntamiento de Sevilla, Maribel Montaño, fue la encargada de presentar este evento internacional que cuenta con la participación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) dentro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

El proyecto, que ya fue realizado en 2004 en la ciudad de Tegucigalpa (Honduras) con gran trascendencia nacional e internacional, supone la donación a Sevilla de más de 30 creaciones a cargo de renombrados artistas internacionales, un elenco de creatividad que convierte al barrio del Polígono de San Pablo en uno de los mayores museos al aire libre de Europa.

Cuenta con la presencia de reconocidos artistas internacionales como el estadounidense Josh Sarintitis, considerado como el mejor muralista en el mundo; la brasileña Nina Pandolfo, otra de las mejores muralistas del planeta; la prestigiosa escultora española Elena Laverón; el muralista portugués Victor Ash; o la escultura colombiana Patricia Esquerra, que participa en proyectos de arte público de los cinco continentes, entre otros.

Los murales de gran formato, que versan sobre los Objetivos del Milenio, se realizaron siempre en paredes deterioradas del barrio al objeto de mejorar y enriquecer con arte la imagen urbana de la ciudad.

FEJIDIF celebró el sábado 18 de diciembre un SÁBADO CULTURAL EN JAÉN, una visita al Museo Provincial y la asistencia al Concierto de la artista Bebe

FEJIDIF celebró el sábado 18 de diciembre un SÁBADO CULTURAL EN JAÉN, una visita al Museo Provincial y la asistencia al Concierto de la artista Bebe.

Esta actividad que ha contado con la colaboración de la Consejería de Cultura se enmarca dentro de las actividades de ocio y tiempo libre de FEJIDIF y donde 15 personas con discapacidad han tenido la oportunidad de conocer parte de este importante e histórico Museo y asistir al evento musical de esta conocida cantante

Desde FEJIDIF se ha desarrollado esta actividad cultural que ha consistido en una visita al Museo Provincial de Jaén, concretamente a las exposiciones temporales “III Concurso de Pintura Libre La Rural” y “Ars Delineandi o el Arte de Dibujar. Una aproximación a las colecciones de dibujo de los Museos Andaluces”, y a la sección de Bellas Artes, donde el grupo mediante una visita guiada ha podido acercarse a la historia, el arte y la cultura. Más tarde se ha asistido al concierto de la cantante Bebe donde se ha disfrutado de buena música y de un rato de diversión entre todas las personas participantes.

Con esta actividad se ha pretendido fomentar el ocio y el acceso a la cultura a las personas con discapacidad física u orgánica, en este caso, dando la oportunidad de que conozcan lugares tan emblemáticos como nuestro Museo y favoreciendo las relaciones sociales entre las personas que participan en la actividad.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Bebeweb en Twitter

Añadido nuevo medio de información para aquellos fans que utilizan Twitter. Desde ahora si accedes a Bebeweb encontrarás en su página principal un cuadro donde irán apareciendo todas las noticias que se envíen a Twitter y desde donde nos podrás enlazar directamente.

lunes, 20 de diciembre de 2010

BEBE subió las temperaturas de sus fans en el concierto

Aunque su voz escondida en la oscuridad del escenario comenzaba con su single “Me fui”, ella cantaba para quedarse.

Un público con cerveza en la mano la acompañaba tatareando al mismo ritmo aquella primera canción que se escuchó a las diez y cuarto en la sala de la Industrial Copera. Un tema que despertaba la sensualidad que todo ser humano lleva dentro, y es que las calientes canciones de BEBE hicieron elevar la temperatura conforme avanzaba la noche.

Sus imparables movimientos de cadera y taconeo hacían que no se pudiera “controlar la forma de parar” entre sus fans. Pero no sólo las letras y bailes provocaban un ambiente íntimo con los granadinos, la cantautora transmitió el carisma que le representa con conversaciones picantes y sicalípticas como si de amigos se tratase. Para ello también sorprendió al público quitándose un vestido que dejaba ver otro que llevaba debajo, un truco que hacía juego con la estrella negra que se pintó en la parte izquierda de la cara, detalle original que marca el indiscutible estilo de la cantante.

Una voz dulce con momentos de agresividad se acompañaba de todo un equipo musical para recorrer títulos como “Busco-me” o “No más llorar” de su último álbum Y.

Para hacer más peculiar el concierto, la solista murciana interpretó varias canciones del antiguo disco con nuevos ritmos desconocidos para los oídos del público que se colocaron al mismo nivel que los ya escuchados.

Hora y media estuvo BEBE entregándose sin pausas en el escenario donde decidió “volverse pá su casa y decir adiós por un tiempo” a su Granada fresca, adjetivo con el que describió la personalidad de esta ciudad.

Como respuesta por parte de sus fans que salían de la sala a las doce con la voz ronca de tanto gritar sólo le quisieron recordar que “siempre te quedará” el cariño de todos ellos.


Fuente:teleprensa.es/granada

La montaña rusa

Fecha: Viernes, 17 de diciembre de 2010. Lugar: Industrial Copera. Aforo: 600 personas.

"Yo soy una montaña rusa que sube que baja que ríe que calla confusa me dejo llevar". Así, de esa forma atropellada y arrolladora, sin signos de puntuación, es como se define la propia Bebe en Busco me, un tema de título portugalizante incluido en su último trabajo, el esperado Y. (y punto). Y de esa manera abrupta pero a corazón abierto, sin poses ni ropajes, sin preocuparse por los dictámenes de la Real Academia de la Lengua pero siempre en primera persona, con honda sinceridad y a borbotones, se explaya la extremeña en unas letras confesionales, emocionales y escritas desde el estómago. En este y en el resto de los temas del nuevo disco. En este sentido, muy poco ha cambiado desde que irrumpiera con la rotundidad del éxito incontestable de Malo, aun hoy su canción más conocida pero que curiosamente eludió interpretar en su concierto del viernes en la Industrial Copera. Y en realidad son bastantes e intensas las circunstancias por las que ha transitado la artista en el largo periodo de tiempo que ha transcurrido desde que publicara su Pafuera telarañas: El éxito inesperado y los focos de los medios enfatizando la sencillez de unas canciones directas con toda la sobre exposición y los peligros que ello conlleva, un necesario aunque seguramente no muy bien entendido por los negociantes tiempo de silencio para volver a ubicarse en la propia cotidianeidad, a encontrarse consigo misma, una oferta para participar en una película que nos descubrió las habilidades interpretativas que solo podían intuirse en su faceta como cantante, la maternidad… Experiencias todas ellas que parece haber asimilado estupendamente la singular Bebe. Desde luego a tenor de lo visto en su concierto granadino la naturalidad, el desparpajo y la facilidad para describir estados de ánimo en forma de canciones siguen intactas. Por eso la identificación que la mayor parte de su público siente con ellas se mantiene genuina. Bebe pone voz a un torrente de sensaciones en clave femenina y establece una conexión con su público de la que muy pocas cantantes pueden presumir. Y así se muestra sensual, voraz, dolida, melancólica, picante, animal, juguetona, coqueta y sexual, muy sexual. Para ello utiliza todo su cuerpo y especialmente esa voz medio nasal y medio áspera, que se antoja perfecta para cantar palos grandes. Y es que aunque, por poner algún pero, su repertorio abusa de esa mezcla fácil a medio camino entre la rumba y el rap libre, su voz aterciopelada y una banda de garantías comandada por el incombustible Pablo Novoa, compensa la carencia. Para contradecirme se marcó, ya en los bises, una sensacional versión en clave de tango deA quién le importa de Alaska, que la concurrencia se empeñó en acompañar limando los matices que la sicalíptica voz de Bebe pretendía imprimirle.

Fuente:Granadahoy.com

domingo, 19 de diciembre de 2010

Bebe llega, sonríe y revuelve

Hizo lo que quiso, con el beneplácito de todos los que llenaron ayer la sala Kharma sólo para verla. Bebe llegó más guapa que nunca, tomó el micrófono y con el primer susurro, se llevó una ovación. No se guardó mensaje alguno y leyó para los jiennenses todas las canciones que cuentan su vida.

Bebe vino a revolver, y el público se dejó hacer. Eso que la que se subió ayer al escenario era una artista más “mansa” que la que se dio a conocer después de su primer éxito, Malo, excluido ahora de su repertorio. Pero sólo en apariencia. La selección de obras para sus conciertos es el saldo de una revolución artística y personal, y las canciones de su último álbum, Y., toda una declaración de decisiones, razonadas y explicadas a través de cada composición, para argumentar por qué hace lo que quiere.
Pero fue suficiente que hablara con los ojos. El concierto arrancó con cuarenta minutos de retraso, pero ella pisó el escenario, sonrió y el público la perdonó. Casi sobraron los instrumentos con la primera canción, Me fui, que corearon todos los asistentes. Al terminar cada una, los jiennenses le regalaban, de corazón, una impresionante ovación, como si quisieran una sonrisa más. Siguió el espectáculo con Busco-me, una de las canciones más íntimas de Y., en la que demostró el abanico de sonidos capaces de emitir su garganta. Después puso al público a recordar, con el sonadísimo El golpe, con el que empezó a soltarse la fierecilla de la que hace alarde en cada uno de sus conciertos y en no pocas canciones. Algunas de las más traviesas se las dejó para el final, pero no Con mis manos, uno de los temas con los que se consagró en 2005. Entonces, se volvió azul. Se deshizo de la leve túnica que la tapaba y con un mínimo vestido de tirantes, que dejaba traslucir hasta la belleza que no se llega a ver.Y entonces sí, el público se revolvió, para camarse otra vez con el sentido No+llorá. Con esta y otras canciones desnudó su alma. Más que en sus discos:incluso se paró a conversar con un joven que le regaló una zapatilla de su hijo. Siempre me, Pa una isla y Se fue, precedieron a la parte gamberrra del concierto, en la que sonaron Que mimporta, Como los olivos y 7 horas. Despues se fue Pa mi casa, también sonriente.


Fuente:diariojaen.es

Bebe, a su manera

La cantante se mostró colorista e intimista a partes iguales en su primer concierto ofrecido en Granada.

En su momento, en aquella primera etapa de éxito fulgurante del que tuvo que huir para sobrevivir, Nieves Rebolledo en el registro civil de Valencia, Bebe para los demás, no pasó por aquí. Hubo un intento para el Festival del Zaidín pero la alquilaban por millones, así que ha habido que esperar más de un lustro para que la autora de 'Malo' se dejara ver por Granada. Algo perceptible también en el millar de personas que contra lluvia y frío se fueron a La Copera para escucharla, y que se distanciaban en esos años de la media adolescente habitual de los conciertos de moda.
Ella tampoco lo está, y de la cantante dubitativa que se convirtió en un multitudinario estandarte de causas varias ha salido una fresca mariposa tan colorista como intimista, que mira para adentro más que al entorno, y el que quiera compartir lo suyo que lo haga pero de uno/a en uno/a. Así, en su concierto faltaron las canciones himno de su primer disco, y sí estuvo mucho, casi todo el segundo, en el que ese giro interiorista ha marcado una letras por momentos hasta ruborosamente confesionales.
Vestida con una traje bolsa de rayas, corto y botas de country fino, Bebe en el escenario no deja de trotar por todo el tablero como si estuviera limitada por su borde; no abusa de la extroversión pero se la nota libre, por encima de todo y todos para hacer lo que le plazca, a su manera; aunque a este público que comía en su mano un poquito más de comunicación inmediata le hubiera hecho hervir algo más la sangre. Pero no tocaba.
Contacto emocional
Ni como guitarrista ni como cantante Bebe es una superdotada, pero sí en el contacto emocional, donde roza la temeridad por lo que canta o dice, es pícara, sensual hasta directamente sexual, completamente desinhibida, con movimientos gatunos y una sonrisa de las que iluminan una avenida tanto como el diente de Pedro Navajas.
Musicalmente se apoya hasta subirse encima (figuradamente o no) del multiinstrumentista Pablo Novoa, artífice y mano derecha de gente como Josele o Mastreta desde aquel mítico grupo Golpes Bajos donde se inició en Vigo. Novoa lo hace todo, guitarras surtidas, teclados y siempre repartiendo elegancia y sabe estar a paladas.
Enfilando ya la despedida de un concierto no demasiado largo sorprendió con una canción, «que ya es de todos», como dijo, y que es su contribución al colectivo de homenaje a Carlos Berlanga, un 'A quién le importa' medio relatado en plan Paco Valladares, que teniendo en cuenta su perfil y su trayectoria vital, adquiere un nuevo y tan cierto sentido como el original. Ella es ella y punto.
Fuente:ideal.es/Granada

sábado, 18 de diciembre de 2010

Estrenamos Web

Desde hoy se puede acceder a la nueva web de este blog (Bebeweb). No hay tantas diferencias en cuanto al contenido con respecto a la anterior web, pero si lo hay en cuanto a diseño. Esta nueva Bebeweb es más accesible y mucho más sencilla de visualizar. A destacar la biografía que nos ha regalado Carlos G.
Espero que os guste y bienvenidos a esta nueva etapa.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Bebe: «Hay que coger energía de la tierra»

Llegó y rompió todos los pronósticos con casi un millón de discos vendidos de su debut. Tantos que necesitó desaparecer una temporada para recomponerse de los estragos del éxito. El año pasado, la valenciana/extremeña Bebe regresó al mundo de los vivos artísticamente con 'Y punto', enseñando un notable cambio de registro, musical, personal y hasta estético.
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-Llamar al disco 'Y punto'. ¡¡¡Ufff!!! deja las cosas muy claras ¿no?
-Bueno, es un forma de entenderlo, pero el título llegó de una frase muy común, que había trece canciones y punto. Que es lo que hay.
-Sin embargo, se le nota más susurrante, melancólica y sensual que drástica y refractaria..
-Ayyy... muchas gracias. No sé, creo que cada canción habla por sí sola; el disco es un viaje y cada parada tiene un estado anímico diferente; en el interior está todo dicho.
-Hay un tono más suyo, personal y menos de levantar banderas.
-Sí puede ser, es lo que me pedía el cuerpo y no siempre voy a hacer lo mismo, mis pensamientos cambian y no siempre están en el mismo lugar.
-La recuerdo cantando con alas de ángel, pero para volar prefirió una furgoneta.
- Sííí. ¡Mejor tocar la tierra! (risas) Está bien volar alto y verlo todo desde arriba, pero también ir por lo bajo y pararse a pisar suelo y coger energía de la tierra.
-Algunos se pierden en Ibiza, otros en Almería, también los hay por Cádiz, como usted. ¿En que se nota el sur en estas canciones?
-Puede ser, en Cádiz hice el disco pero, aunque las canciones ya las traía, ese sol, esa tranquilidad, esa alegría. tienen que estar necesariamente por ahí.
-¿El éxito mata?
-Es que aquello fue muy fuerte y yo no estaba para nada preparada; es más, creo que nadie lo está. Con la fama cambia todo, el carácter, las relaciones con la gente. así que mejor quitarse de en medio, alejarme y vivir un poco. Ahora estoy más fuerte y preparada y se cómo funciona todo.
-En esta ausencia, ¿aprendió más lo que quería hacer o más bien lo que no?
-Las dos cosas, pero sobre todo lo que no quería repetir.
-¿Y se puede saber?
-A ti te lo voy a decir. (risas). ¡Cosas que ya había vivido! Tampoco vamos a buscar en el pozo negro, las que no me gustaban o ya estaban agotadas. Es bueno buscar emociones nuevas para ir creciendo un poco.
-También volvió completamente desprejuiciada. ¿Este mundillo de la música puede oprimir como un corsé?
-No a mí, discúlpame pero no me oprime. Yo hago lo que mi corazón quiere hacer y ya está. Yo no exijo mucho y me muevo poco por la industria, así que no me afecta.
-A la segunda, ¿la vencida o la perdida? ¿Se juega más de ahora en adelante?
-Puede ser, porque después del éxito tan fuerte que tuve con 'Pafuera telarañas' me la podía jugar, pero la otra parte es que es también una situación que te estimula y te obliga a coger riesgos.
-Supimos de usted por primera vez por su papelito en 'Al Sur de Granada'. ¿Cómo recuerda su paso por nuestras montañas?
-Fue maravillosa; yo ya conocía las Alpujarras, había estado por Pampaneira, Capileira, Bubión y Trevélez, y volver allí fue superbonito y divertido. Estuvimos un mes en un sitio precioso. Era mi primera película y guardo un recuerdo maravilloso de Fernando Colomo y su mujer. Yo recomiendo perderse por allí, como hacen tantos músicos de otros países. Ahora que lo hablamos, hace tiempo que no voy así que, tendré que volver pronto.
-¿Tiene algún proyecto nuevo en este terreno?
-No, ahora mismo está la cosa tan delicada como para que me llamen a mí. No tengo ninguna oferta.
-La gran Chrissie Hynde se iba de gira con el canasto de su hija recién nacida. ¿Se pide hora maternal en los conciertos? ¿Cómo lleva lo de la crianza?
-Ahí voy acostumbrándome y organizándome, porque si no. Pero de momento no la llevo en la furgoneta; más adelante.

Fuente:ideal.es/Granada