BEBE Y EL ÉXITO (Xavier Castillón)Es lo que pasa con los artistas de éxito fulgurante: que nunca queda claro cuál es su público y que, a menudo, tienen problemas de conciencia. Viernes, en la sala sinfónica del Auditorio, llena como pocas veces se ha visto de un público muy, muy entusiasta, había unos cuantos niños y niñas muy pequeños que no se sabe si estaban por gusto o porque los padres ahorraran el canguro. Mientras una de estas niñas iba a gatas por las escaleras de la sala, arriba y abajo, Bebe cantaba "Uh, uh, uh, uh, uh, a mí me gustas tú / Me gustas tú, y tú hermano", estirada también en el suelo, entre el bajista José Javier Rojas y el guitarrista Pablo Novoa, montando un trío en el que los mangos de los instrumentos subrayaban la dimensión fálica del asunto. Y luego llega la mala conciencia: a pesar de las peticiones del público, Bebe no cantó Malo o, mejor dicho, lo hizo forzadamente, soltando cuatro estrofas del hit entre otros dos temas. Sin embargo, triunfó y, si lo hubiera sido una plaza de toros, lo habrían sacado a hombros por la puerta grande.
Enviado por: Carlos G


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